Felipe Arias hace 30 años se dedica a fotografiar y filmar ovnis, ha sido contactado en varias ocasiones por seres que afirman son los Atlantes, quienes dicen conocer el futuro de la humanidad.
Vive en el barrio Niza Córdoba, en el noroccidente de Bogotá, es profesor de idiomas, habla inglés, alemán, francés y lenguas orientales. Aunque vive de dar clases privadas, su pasión es fotografiar y grabar las naves desde el jardín de su casa.
En diciembre, algunos residentes cercanos al humedal Córdoba, creyeron ver un ovni. Daniel afirma que no solo es cierto, sino que estuvo volando en ese lugar y que tiene un video donde claramente se ve la nave aterrizando. Esta es su historia.
¿Cuándo fue la primera vez que vio una nave?
Tuve mi primer contacto cuando tenía cuatro años, ellos me visitaron en mi casa, pero como era pequeño tuvieron que esperar hasta que creciera para encargarme una misión.
Cuando sucedió, recuerdo que estuve sentado en una gran mesa y unas personas me observaban, no recuerdo más, lo cierto es que esta información fue sacada de mi cerebro a través de la hipnosis.
¿Qué misión le encargaron?
Cuando crecí seguía viendo las naves en la calle, en el colegio, hasta que me acostumbré a su presencia. Estos señores me encargaron la misión de fotografiarlos y grabarlos en video para dar a conocer al mundo que ellos están aquí. Todavía hay mucha gente incrédula y por eso ellos no se manifiestan abiertamente. El propósito nuestro es preparar a la humanidad para el contacto masivo que va a ocurrir en unos pocos años.
Nos llaman los contactados de primer orden, no somos gurús, ni sugerimos un cambio de actitud en la humanidad, simplemente somos voceros de esta realidad, tenemos un soporte científico, no es subjetivo, ni desde el punto de vista dogmático y religioso, porque este fenómeno no tiene que ver con esos aspectos.
¿Quiénes son ellos?
Los señores que se contactan conmigo son seres humanos terrestres, solo que están 20 mil años más evolucionados que nosotros. Físicamente son como tu o yo, como cualquier persona. La historia los reconoce como Atlantes, todas las escrituras sagradas antiguas hablan de su presencia en la tierra.
Lo que pasó con ellos es que su cultura había decaído y ocurrió una tragedia que destruyó completamente sus ciudades. Habían avanzado tanto tecnológicamente que ya no reconocían la existencia de Dios.
Lo que sucedió fue que los pleyaditas (extraterrestres que viven en la galaxia de las Pleyades) vinieron en sus naves y rescataron a la élite intelectual, moral y científica. Cuando la tierra se estabilizó ellos regresaron al planeta, sus ciudades están en los polos y en el fondo del mar y nosotros no los podemos ver a menos que ellos quieran.
Ellos me han contado que su sociedad padecía nuestros mismos problemas, estaba contaminando y degradando el medio ambiente, había perdido el respeto por la vida y se enfrentó a Dios, su propósito es que no nos ocurra lo mismo.
Quieren que el plan cósmico se cumpla para que nuestra humanidad sea la cimiente de la nueva era, antes de que suceda el Apocalipsis.
¿Cómo lo contactan?
Me dan instrucciones telepáticamente sobre cuándo se van a presentar para que yo pueda grabarlos. Lo que ocurre después es que ellos me dan una instrucción intelectual, lo que ocurre es una metaprogramación, esto quiere decir que la información llega directamente a las neuronas.
Estos señores me dan información sobre temas como las relaciones humanas, el amor, la política.
Cuando va a ocurrir un avistamiento, me dan permiso de llevar algunas persona para que los vean, algunos residentes de mi barrio han visto las naves y cuándo esto ocurre me buscan para avisarme de lo que está sucediendo. He tomado fotos desde el jardín, lo más lejos que he ido es humedal.
¿Por qué aparecen en este lugar?
Este lugar lo he denominado ‘zona sigma’, es un portal de entrada y salida de ovnis, pero además las naves extraterrestres pasan por aquí y siguen hacia el cerro de Guaica, que ellos es igual al punto VOR de los aviones.
Esta ‘zona sigma’ limita con el humedal Juan Amarillo, entre las calles 116 y 127, se conecta con Niza Antigua. En este lugar tienen contacto conmigo desde 1976.
Las personas no se han dado cuenta debido a que ellos son muy discretos y los contactos los planean en momentos donde no hayan personas que no estén preparadas, ni que no esté en contacto con el fenómeno.
Ellos son extremadamente discretos, programan los encuentros a altas horas de la noche o en horas inesperadas, donde el común vivir de personas de la zona no se interrumpida por este fenómeno.